El incidente, que se originó a raíz de una tensa batalla de rap, escaló a un nivel preocupante, llevando al artista a hacer un llamado público para detener el odio y proteger su salud mental. La controversia surgió después de su enfrentamiento con el rapero chileno El Menor. Según los reportes, la batalla finalizó en un ambiente de alta tensión, con señalamientos de agresiones mutuas, incluyendo un momento en que El Menor intentó tomar el rostro de ‘Lokillo’. Esta acción resultó en una sanción para el chileno y contribuyó a la derrota del colombiano en la competencia. Tras el evento, lo que debió ser una discusión deportiva se transformó en una ola de mensajes violentos en redes sociales dirigidos a Flórez. El humorista expuso la situación, calificando como “inaceptable que un espacio de cultura se vea manchado por el odio”. Aclaró que no existe ningún problema personal entre él y su contrincante, y condenó que la pasión por la disciplina se convirtiera en una excusa para amenazar su vida. En un mensaje posterior, ‘Lokillo’ expresó la dificultad de la situación, revelando el impacto en su bienestar emocional. “No ha sido fácil para mí cuidar mi salud mental, teniendo en cuenta que esto se suma a una situación familiar que me tiene muy mal por estos días”, concluyó, mostrando la vulnerabilidad detrás de la figura pública y el grave efecto del acoso digital.