La ministra de Turismo, Morena Valdez, proyectó una ocupación hotelera del 100%. De esta manera, un evento cultural de una de las artistas latinas más influyentes del mundo se ha convertido en una poderosa herramienta de relaciones públicas para el gobierno salvadoreño, que busca posicionar al país como un destino seguro y atractivo para el entretenimiento y la inversión a nivel internacional.