El detonante de su partida fue un plan para secuestrarlo a él y a su mánager, disfrazado como una contratación para un show el pasado 15 de diciembre. Según relató el presentador Ariel Osorio, un supuesto empresario los contactó, pero el proceso presentó varias inconsistencias.

La insistencia de los contratantes para que visitaran el lugar del evento, una zona boscosa y desolada a tres horas de Bogotá, encendió las alarmas. La mánager de ‘Alerta’ tuvo un “pálpito” y, tras consultar con contactos en el Ejército, confirmaron que se trataba de un ‘modus operandi’ común para secuestros. La revelación de este plan frustrado generó una ola de solidaridad hacia el humorista en redes sociales, donde sus seguidores lamentaron que la violencia lo obligara a dejar su tierra natal. El caso de ‘Alerta’ es un testimonio contundente de cómo la delincuencia afecta a todos los estratos de la sociedad colombiana.