La canción elegida, “Acróstico”, lanzada en 2023, tiene un profundo significado personal, ya que fue compuesta por Shakira como una dedicatoria a ellos tras su mediática separación de Gerard Piqué. La interpretación en vivo se convirtió en un símbolo de la nueva etapa que vive la cantante, centrada en su familia y su resiliencia. Milan y Sasha, vestidos con tonos celestes y blancos, demostraron una notable naturalidad y seguridad frente a la multitud, cantando sus partes de la balada mientras su madre los miraba con evidente orgullo y emoción. El momento, descrito como “mágico” por la propia artista en sus redes sociales, se viralizó rápidamente, convirtiéndose en uno de los instantes más comentados y celebrados de toda la gira. Para los asistentes y seguidores, la presentación no solo fue un acto musical, sino una poderosa muestra de unión familiar y del lado más humano de la superestrella mundial.