En entrevistas y declaraciones públicas, el cantante detalló la angustiante experiencia vivida durante su show ‘Ciudad Primavera’, que tuvo una duración cercana a las siete horas. Balvin relató que, en medio de la presentación, comenzó a marearse, a ver todo negro y a sentir el rostro completamente frío.

Alertó a su equipo a través del intercomunicador y un médico subió al escenario para atenderlo.

El diagnóstico fue alarmante: sus pulsaciones alcanzaban los 190 latidos por minuto, una cifra “muy cercana a un infarto”.

La situación se tornó tan crítica que su madre, presente en el evento, se metió debajo de la tarima para rogarle que detuviera el concierto: “Mijo, tenés que parar, no te vas a morir así”.

La causa del colapso fue una severa baja de azúcar, producto del extremo desgaste físico.

Como medida de emergencia, tuvo que consumir helados tras bambalinas para estabilizar sus niveles de glucosa.

Esta revelación se enmarca en la continua campaña de Balvin sobre la salud, especialmente la mental, como se vio en un cortometraje navideño donde interpreta a un payaso que oculta su tristeza, bajo el lema “La depresión también se maquilla”. Su franqueza al hablar de su vulnerabilidad física refuerza su mensaje sobre la importancia de escuchar al cuerpo y cuidar el bienestar integral.