Ante esta decisión, Arcángel expresó que la situación no habría llegado a este punto si la conductora hubiera mostrado arrepentimiento. “Si hubiera tenido la humanidad de pedir perdón, todo sería distinto”, escribió el artista, cuestionando que Nevárez se declarara inocente durante las audiencias, un comportamiento que, según él, “prefirió burlarse de nuestro dolor” y aumentó el sufrimiento de su familia. Sin embargo, la parte más inesperada de su mensaje fue su promesa de apoyo a Nevárez durante su reclusión. A pesar de la dureza de sus palabras iniciales, Arcángel aseguró que se encargará de que ella tenga lo necesario dentro del penal. Afirmó que verificará su número de interna para enviarle dinero a la comisaría de la prisión y que la familia Santos está dispuesta a acompañarla en lo que requiera.
Este gesto, según el cantante, es algo que incluso su hermano, “desde algún lugar del universo”, aprobaría.
La reacción de Arcángel muestra la complejidad de su proceso de duelo: por un lado, una condena firme a la falta de remordimiento y, por otro, un acto de compasión que busca trascender el deseo de venganza.






