Los comentarios llegaron a tal punto que Cruz decidió abordar la situación públicamente.
Su estrategia de respuesta fue directa y transparente.
Relató que sus propios seguidores le alertaron sobre el video, con mensajes como: “Caro, hay un video tuyo horrible, te ves terrible”.
En lugar de ignorar los comentarios, los utilizó como punto de partida para cuestionar las expectativas poco realistas que enfrenta. “La gente cree que porque uno trabaja en televisión debe mantenerse como de 25 años”, expresó, y añadió: “¿Qué significa estar bien o mal ‘parqueada’?
¿Tener la piel perfecta y sin una arruga?
Eso no es real”.
Con esta defensa, Cruz no solo se defendió a sí misma, sino que también abrió una conversación más amplia sobre el envejecimiento natural frente a las cámaras.
Su mensaje final fue de autoaceptación y seguridad: “Yo sé lo que veo cada mañana en el espejo, y eso me hace feliz.
No espero verme distinta, espero verme como me siento”.







