Incapaz de disimular su molestia, se retiró del lugar llorando, un acto que se viralizó y dividió opiniones en redes sociales.

Ante la polémica, Luinny decidió reconocer públicamente la contribución de Calderón al éxito del reality.

En un video, destacó que ella fue la primera en aceptar el reto cuando el proyecto era solo una idea.

Como gesto de agradecimiento, le otorgó un premio de 30.000 dólares y le ofreció colaborar en futuros proyectos. “Hay batallas que no se miden en coronas […] Yina llegó primera”, se escuchó en el homenaje, un intento de calmar las tensiones y valorar su papel fundamental en el programa, sin demeritar la victoria de Karina García.