El malestar fue producto del agotamiento físico, ya que el artista tenía programado otro concierto en Soacha esa misma noche.

A pesar del susto, Jiménez logró recuperarse y cumplió con su segundo compromiso.

Este suceso ha reavivado la preocupación de sus seguidores por su estado de salud, especialmente por su diagnóstico de queratocono, una enfermedad ocular progresiva que le genera alta sensibilidad a la luz y que se agrava con las intensas luces de los escenarios. Aunque el reciente colapso no está directamente relacionado con su condición visual, sí evidencia el desgaste al que se somete en su ajetreada agenda de presentaciones. El artista ha mencionado anteriormente que deberá someterse a una cirugía ocular en el futuro.