El propio Miguel Ayala relató el terror vivido: “Los primeros días fueron horribles, en serio, no podíamos dormir, con miedo a que nos asesinaran”.

El operativo de rescate fue ejecutado por unidades del Gaula de la Policía. La noticia fue comunicada directamente por el ministro Sánchez a Giovanny Ayala, cuya emotiva reacción quedó registrada en un audio donde exclamó: “Ministro, estoy muy feliz, muy feliz”.

La familia, incluyendo la hermana de Miguel, Valentina Ayala, había mantenido la esperanza a través de mensajes públicos y cadenas de oración. Las autoridades informaron que se logró la captura de al menos una persona implicada y que la hipótesis inicial apunta a delincuencia común.