La liberación de Miguel Ayala, hijo del cantante de música popular Giovanny Ayala, y de su mánager, Nicolás Pantoja, puso fin a catorce días de angustia que capturaron la atención nacional. El operativo de rescate, ejecutado en el departamento del Cauca, reveló las difíciles condiciones del cautiverio y generó una emotiva reacción por parte del artista y su familia. El secuestro ocurrió el 18 de noviembre en un retén ilegal en la vía Panamericana, en Cajibío, Cauca. Durante dos semanas, los jóvenes permanecieron retenidos en una zona montañosa del municipio de La Sierra. El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, describió las condiciones del cautiverio como “infrahumanas”, ya que se encontraban “en unas carpas improvisadas, de alguna manera, a la intemperie” y bajo la amenaza constante de ser asesinados si no se pagaba un rescate de 7.500 millones de pesos.
El propio Miguel Ayala relató el terror vivido: “Los primeros días fueron horribles, en serio, no podíamos dormir, con miedo a que nos asesinaran”.
El operativo de rescate fue ejecutado por unidades del Gaula de la Policía. La noticia fue comunicada directamente por el ministro Sánchez a Giovanny Ayala, cuya emotiva reacción quedó registrada en un audio donde exclamó: “Ministro, estoy muy feliz, muy feliz”.
La familia, incluyendo la hermana de Miguel, Valentina Ayala, había mantenido la esperanza a través de mensajes públicos y cadenas de oración. Las autoridades informaron que se logró la captura de al menos una persona implicada y que la hipótesis inicial apunta a delincuencia común.
En resumenTras 14 días de cautiverio en el Cauca, Miguel Ayala y su mánager fueron rescatados exitosamente en un operativo policial. Las autoridades revelaron que fueron mantenidos en condiciones “infrahumanas” mientras se exigía un rescate millonario. La noticia provocó una emotiva reacción pública de Giovanny Ayala y su familia, cerrando un capítulo de preocupación nacional.