La demanda, que invoca la severa Ley RICO, destapa un complejo entramado de manipulación de regalías que podría redefinir las prácticas de derechos de autor en la música urbana. La acción judicial, presentada por Ramón Luis Ayala Rodríguez, detalla un presunto plan sistemático que se habría extendido durante más de una década, desde 2004 hasta febrero de 2025, para desviar ingresos que legítimamente pertenecían al artista. El núcleo de la acusación se centra en Raphy Pina, quien, aprovechando su posición de control sobre las finanzas del cantante, habría manipulado documentos técnicos de la industria musical conocidos como 'split sheets' para insertarse fraudulentamente como coautor en al menos quince éxitos de Daddy Yankee, entre ellos 'La Rompecorazones' y 'De vuelta pa’ la vuelta', sin haber tenido contribución creativa. La demanda sostiene que Mireddys González jugó un papel activo en este esquema, facilitando la falsificación de documentos y eliminando correos electrónicos comprometedores para ocultar la operación.

El presunto fraude salió a la luz a principios de 2025, cuando el artista asumió el control directo de sus corporaciones tras su separación matrimonial. El litigio, que busca una indemnización superior a los tres millones de dólares, también alega tácticas de intimidación por parte de Pina, quien habría llegado a exhibir armas de fuego durante reuniones para disuadir cuestionamientos.

El caso no solo afecta a Daddy Yankee, sino que también salpica a otros artistas como Don Omar y Tego Calderón, sugiriendo un alcance mucho mayor dentro del género urbano.