Tras realizarse el test, Kathe anunció con desconcierto el resultado positivo, generando sorpresa y apoyo entre sus compañeros.
La respuesta de la producción fue inmediata y transparente. La presentadora Andrea Serna se dirigió a todos los competidores para explicar la situación, destacando que era la “primera vez” que algo así ocurría en la historia del reality. Su intervención manejó el tema con seriedad, explicando que la salud de la participante era la máxima prioridad. Como parte del protocolo, la producción decidió que Kathe debía abandonar temporalmente la competencia para someterse a exámenes médicos más precisos que confirmaran su estado.
Andrea Serna anunció: “Para confirmarlo, deberá salir a realizarse pruebas más avanzadas”.
La continuidad de Kathe en el programa quedó en suspenso, dependiendo del diagnóstico definitivo.
Esta decisión abre la posibilidad de que un participante previamente eliminado pueda reingresar.
Kathe, quien mantiene una relación estable con Nicolás Acevedo, se mostró visiblemente impactada y confesó estar “en shock”, mientras recibía el apoyo de sus compañeros.
La gestión de la crisis por parte del programa ha sido elogiada por su enfoque en el bienestar de la concursante.








