La primera dama de Colombia, Verónica Alcocer, se encuentra en el centro de una controversia por su estadía en Estocolmo, Suecia, tras ser vista en tiendas de lujo y en compañía del empresario Manuel Grau Pujadas, quien figura en la lista Clinton. Un video del diario sueco Expressen la muestra luciendo una chaqueta de la marca Romagna Furs, cuyo costo de 1.590 euros (aproximadamente siete millones de pesos) ha reavivado las críticas sobre su estilo de vida. La polémica se intensifica al contrastar el valor de la prenda con las declaraciones del presidente Gustavo Petro, quien defendió a Alcocer asegurando que vive modestamente.
En respuesta a las críticas, Petro afirmó: “Verónica no vive en lujo, vive en 40 m2 y allí está mi hija menor”.
El mandatario desmintió que Alcocer use recursos públicos para su estadía y atribuyó su permanencia en Europa a las sanciones de Estados Unidos que, según él, le impiden viajar para ver a sus otras hijas, calificándolo como una “separación forzada e injustificada”. El video de Expressen también muestra a Grau Pujadas intentando bloquear la cámara para evitar que se fotografíe a Alcocer, quien ante las preguntas del periodista, se limita a decir que no habla inglés. La presencia del empresario, quien ha mantenido cercanía con el gobierno y recibió la ciudadanía colombiana por orden presidencial, ha generado cuestionamientos sobre su rol en el entorno de la primera dama. El episodio ha alimentado el debate público sobre la coherencia entre el discurso de austeridad y las acciones de figuras cercanas al gobierno.
En resumenLa estadía de Verónica Alcocer en Estocolmo ha generado una fuerte polémica, avivada por un video que la muestra con una chaqueta de lujo y junto a un controversial empresario. Mientras el presidente Petro defiende que vive modestamente en un apartamento de 40 m², las imágenes han desatado un debate sobre el uso de recursos y la coherencia de la primera dama.