La decisión judicial pone fin a un largo y mediático proceso que había generado numerosos señalamientos contra el artista en redes sociales y medios de comunicación. Según el comunicado de su equipo legal, la justicia española, conocida por su rigurosidad en casos de violencia de género, concluyó que no existían pruebas suficientes para sustentar las acusaciones de Córdoba. El fallo, emitido por tres magistrados, determinó que las denuncias carecían de sustento fáctico y jurídico, e incluso señaló que se encontraron “intenciones ajenas a la verdad” durante el proceso.

La disputa había escalado desde finales del año pasado, cuando Córdoba afirmó haber sido víctima de agresiones físicas y psicológicas, además de un control excesivo sobre sus movimientos. El conflicto también incluía una disputa por la custodia de su hijo en común y el supuesto impedimento para que ella pudiera salir de España con el menor. Tras meses de análisis de pruebas, peritajes y testimonios, los tribunales determinaron la absolución de León, dejándolo libre de responsabilidad penal. La defensa del artista ha destacado que una decisión de este tipo en España solo ocurre cuando el material probatorio es inconsistente o insuficiente. La noticia ha generado reacciones divididas: mientras los seguidores de Lowe León celebran el fallo, otros internautas defienden la versión de Liceth Córdoba y esperan su respuesta.