La acción legal, que invoca la Ley RICO de Estados Unidos, revela una compleja trama de supuesta manipulación de derechos de autor que se habría extendido por casi una década. Según los documentos judiciales, Pina y González, con la ayuda de cómplices como el abogado Edwin Prado y el asistente Andrés Coll, habrían adulterado contratos y registros para registrar a Pina como coautor de al menos 15 canciones emblemáticas de Daddy Yankee, entre ellas “Zum, zum, zum” y “La Rompecorazones”, sin que este tuviera participación creativa. La demanda detalla que este patrón se repitió sistemáticamente desde 2015 hasta febrero de 2025, permitiendo el desvío de ingresos que legítimamente pertenecían al artista. El conflicto se agrava con señalamientos de un ambiente de intimidación supuestamente impuesto por Pina, quien habría llegado a exhibir armas de fuego en reuniones para consolidar su control. Daddy Yankee afirma haber descubierto las irregularidades tras su separación de González y al recuperar el control de sus empresas, El Cartel Records, Inc.
y Los Cangris, Inc., donde encontró documentos borrados y registros inconsistentes.
El artista solicita una indemnización por daños y perjuicios que podría superar los 3 millones de dólares, además de la corrección de todos los registros de autoría y la imposición de restricciones para proteger su legado musical a futuro.








