Horas después, el influenciador utilizó sus historias de Instagram para dar su versión de los hechos y defender su comportamiento. Arrieta afirmó que su reacción fue producto de la indignación y que el video viral estaba “fuera de contexto”.

“A cualquiera le daría rabia que lo roben.

Yo no puedo estar tranquilo… es que me robaron”, explicó, añadiendo que el robo ocurrió mientras comía.

También desmintió las acusaciones de estar bajo los efectos de sustancias, asegurando que solo había tomado “aguardientico”.

Según su relato, su frustración aumentó cuando la Policía, en lugar de detener al sospechoso, intentó arrestarlo a él.

“La Policía llega y me quiere arrestar a mí.

Yo les dije: arresten a los dos.

Dejaron ir al man”, declaró.

Arrieta concluyó que la cadena tenía un valor sentimental importante, lo que intensificó su enojo.

“Por eso me reemputé.

Y lo siento, pero así soy yo”, finalizó.