La influencer Andrea Valdiri y su pareja, el empresario Juan Daniel Sepúlveda, generaron un intenso debate en redes sociales tras revelar que su supuesta ruptura sentimental fue en realidad una estrategia de marketing para un nuevo negocio. Durante varios días, la pareja alimentó los rumores de separación con acciones deliberadas: dejaron de seguirse en Instagram, eliminaron sus fotos juntos y Sepúlveda publicó un mensaje críptico que sugería una infidelidad: “No le bastó con uno solo… entre cielo y tierra no hay nada oculto”. Estas señales desataron una ola de especulaciones y comentarios de apoyo hacia ambos, con muchos seguidores lamentando el fin de la relación.
Sin embargo, la narrativa cambió drásticamente cuando Valdiri reapareció en un video junto a Sepúlveda para aclarar que todo había sido una campaña publicitaria. La revelación provocó la indignación de una parte de su audiencia, que se sintió engañada y manipulada. Ante la reacción negativa, Sepúlveda ofreció disculpas públicas: “Nunca quisimos faltar al respeto ni jugar con los sentimientos de nadie.
Fue parte de una campaña y se salió de control”. Por su parte, Valdiri reafirmó que su relación se mantiene sólida y añadió más polémica al asegurar que, durante el período de la supuesta ruptura, una “reconocida celebridad” intentó acercarse a su pareja, expresando: “Apenas solté la presa, cayó como leoparda”.
En resumenLa simulación de una crisis de pareja por parte de Andrea Valdiri y Juan Daniel Sepúlveda para fines comerciales desató una fuerte controversia sobre la ética en el marketing de influencers. Aunque la pareja pidió disculpas por la confusión, el episodio dejó a muchos seguidores cuestionando la autenticidad del contenido que consumen en redes sociales.