Su respuesta ha sido firme, denunciando la violencia digital y declarando: “No voy a esconderme y a pedir permiso para brillar”.

En medio de la tormenta, Olivia Yacé, Miss Costa de Marfil, renunció a su título regional de Miss África y Oceanía, un gesto interpretado como una protesta más contra la falta de transparencia, consolidando esta edición como una de las más polémicas de la historia.