La victoria de la mexicana Fátima Bosch en Miss Universo 2025 se vio inmediatamente opacada por una serie de graves acusaciones que cuestionan la legitimidad del certamen y han generado una crisis de credibilidad sin precedentes en los últimos años. La controversia escaló tras la renuncia de Omar Harfouch, uno de los jueces, quien denunció la existencia de una “votación secreta e ilegítima” para elegir a las semifinalistas, realizada por personas ajenas al jurado oficial. Harfouch afirmó que la elección de Bosch como ganadora estaba arreglada, señalando supuestos negocios entre el padre de la reina, Bernardo Bosch, y Raúl Rocha, presidente del certamen. El exjurado calificó a la mexicana como una “ganadora falsa” y anunció que buscará acciones legales en Nueva York por fraude y conflicto de intereses. A su renuncia se sumaron la del exfutbolista Claude Makélélé y, según rumores, la de otra jueza, lo que intensificó las sospechas de manipulación. La propia Bosch ya había sido centro de un escándalo semanas antes de la final, cuando un ejecutivo del certamen la insultó llamándola “tonta” y “cabeza hueca”, lo que provocó que abandonara la sala entre lágrimas y que varias concursantes salieran en señal de apoyo. Tras su coronación, Bosch ha enfrentado una campaña de odio, recibiendo insultos y amenazas de muerte.
Su respuesta ha sido firme, denunciando la violencia digital y declarando: “No voy a esconderme y a pedir permiso para brillar”.
En medio de la tormenta, Olivia Yacé, Miss Costa de Marfil, renunció a su título regional de Miss África y Oceanía, un gesto interpretado como una protesta más contra la falta de transparencia, consolidando esta edición como una de las más polémicas de la historia.
En resumenLa edición 74 de Miss Universo será recordada no solo por la victoria de Fátima Bosch, sino por las graves denuncias de fraude, la renuncia de jueces y los conflictos internos que han puesto en duda la integridad del certamen. La respuesta contundente de la ganadora ante los ataques y la renuncia de otras reinas marcan un precedente de inconformidad generalizada.