Con esta nueva polémica, Marbelle reafirmó su perfil como una voz provocadora y frontal en el ámbito digital, un estilo que consistentemente genera repercusión mediática y alimenta la discusión política en el país. Este no es el primer choque de la cantante con figuras políticas o públicas, consolidando su imagen como una figura controvertida y sin tapujos en el debate nacional.