“Yo no estoy matando, yo estoy haciendo un ambiente del mundo para predicar y para hablar de Dios, pero la iglesia no entiende eso”, agregó. A pesar de la expulsión, JH de la Cruz aseguró que no hablará mal de su antigua congregación y que continuará difundiendo su fe a través de sus plataformas digitales, donde cuenta con millones de seguidores.