En declaraciones a medios, explicó que no se encuentra desamparado de forma permanente, sino que atraviesa un momento económico y personal muy difícil. Aclaró que su hogar temporal es una furgoneta prestada y que las versiones sobre su estado se habían sacado de contexto. “No preguntan y se hacen su historia”, afirmó, pidiendo respeto a su dignidad.

Landeros expresó su frustración con la situación: “Estoy pasando por una situación muy difícil, muy dura… pero Dios siempre te muestra los caminos”.

A pesar de las dificultades, el actor manifestó su intención de reconstruir su vida lejos del mundo del espectáculo, con planes de mudarse a Puerto Vallarta. Su historia ha generado un debate sobre la fragilidad de la fama y la falta de estabilidad laboral que enfrentan muchos artistas tras alejarse de los reflectores. La comunidad y algunos colegas han pedido la intervención de la Asociación Nacional de Actores (ANDA) para brindarle el apoyo necesario, mientras él se muestra agradecido por la ayuda recibida.