La confesión tuvo lugar durante el estreno de la nueva temporada de su reality show 'The Kardashians', donde atribuyó la condición al estrés extremo que experimentó durante su divorcio del rapero Kanye West. En el episodio, se muestra a Kardashian sometiéndose a una resonancia magnética de rutina, tras la cual recibe la inesperada noticia.
“Había un pequeño aneurisma”, expresó visiblemente afectada.
Según explicó, los especialistas le indicaron que este tipo de afecciones pueden ser provocadas por altos niveles de tensión emocional y física. “Me dijeron que los aneurismas pueden ser provocados por el estrés”, comentó, vinculando directamente su diagnóstico con los difíciles momentos que atravesó durante su separación.
En una entrevista en el pódcast 'Call Her Daddy', Kardashian profundizó sobre la toxicidad de su relación con West, afirmando: “Llegué a tener miedo de convivir con West.
Creo que cuando uno envejece, ya no tolera esa mierda. No tiene tiempo”.
La estrella de televisión relacionó su deterioro de salud no solo con el divorcio, sino también con el agotamiento derivado de sus múltiples compromisos, como sus estudios de derecho y la crianza de sus cuatro hijos. Este diagnóstico se suma a otros problemas de salud que ha enfrentado, como la psoriasis, cuya reaparición también atribuyó al estrés.
La revelación ha generado una masiva ola de apoyo en redes sociales, donde fanáticos y otras celebridades han expresado su preocupación y solidaridad.








