A través de X (antes Twitter), expresó: “Qué pena con todos los que están viendo caído, son cosas que se salen de las manos”.

Esta disculpa fue recibida con críticas, ya que muchos seguidores le reprocharon no haber elegido una plataforma más robusta como Twitch o YouTube, acusándolo de priorizar el dinero sobre la experiencia del usuario. Otro punto de conflicto fue la gestión del abandono de Yina Calderón.

Westcol reaccionó en vivo con furia, insultándola y anunciando su veto del evento, una postura que mantuvo en transmisiones posteriores.

“No quiero volver a verla ni tener nada que ver con ella”, afirmó, rechazando la idea de demandarla por incumplimiento de contrato para mantener su “paz mental”. Sin embargo, Calderón contraatacó acusándolo de adeudarle 30 millones de pesos, una afirmación que Westcol no ha abordado directamente. A pesar de las polémicas, la narrativa de Westcol se ha centrado en el éxito sin precedentes del evento, que rompió récords de audiencia y demostró el poder de los creadores de contenido para competir con medios tradicionales.