La respuesta de Yina Calderón a la polémica ha sido multifacética y desafiante.

Inicialmente, justificó su retiro en una entrevista afirmando que percibió un ambiente hostil, orquestado por el organizador Westcol, quien supuestamente “se encargó de llevar a todos mis haters”. Además, acusó a Westcol de haberle pagado “para verme vuelta mier** y que me sacaran en una ambulancia”. Posteriormente, en un video, aclaró que no se retiró voluntariamente, sino que “fue el juez el que terminó la pelea por nocaut técnico, es decir, porque yo no me estaba defendiendo”.

Fiel a su estilo, Calderón capitalizó la atención mediática con un mensaje en redes: “Quedaste con tu cinturón y yo con toda la atención...

Yo no vivo del boxeo, yo vivo del show”.

A esto se sumó un reclamo económico, denunciando que Westcol le adeuda 30 millones de pesos.

Por su parte, Andrea Valdiri expresó su frustración y vergüenza ante el público. Calificó a su rival como “Ga-Yina” y lamentó no haber tenido una oponente a la altura de su preparación. En redes, Valdiri respondió a la narrativa de Calderón con una indirecta contundente: “No le llamen inteligencia a la mediocridad”. Westcol, organizador del evento, reaccionó con indignación, calificando a Calderón de “asquerosa” y “una persona sin honor, sin valores, sin respeto”, anunciando que quedaba “vetada” de futuras ediciones. Otras figuras como Manelyk González calificaron la acción de Calderón como “una falta de respeto hacia su equipo, hacia sus fans y hacia todas las personas que estábamos ahí”.