El cantante de música urbana Blessd se encuentra en el centro de una grave controversia judicial tras ser denunciado por presunto secuestro, lesiones personales y amenazas. La acusación fue interpuesta por Andrés Sánchez, conocido por imitar a Ozuna en el programa ‘Yo me llamo’, quien afirma haber sido víctima de intimidaciones por parte del entorno del artista paisa. Según el testimonio de Sánchez, el conflicto se originó cuando apoyó a un joven imitador de Blessd. Relató que fue citado a un estudio en Medellín donde miembros del equipo del cantante, incluyendo a su abogado Alejandro Velásquez, lo golpearon y amenazaron con un arma para que firmara un contrato y dejara de promover al imitador.
Sánchez asegura que, aunque Blessd no estaba presente, intervino por teléfono y lo amenazó directamente: “Agradezca que yo no estoy en el estudio, porque si yo estuviera allá le destrozaría la cara”. Tras el incidente, ocurrido en 2022, Sánchez interpuso una denuncia ante la Fiscalía, pero afirma que el proceso no ha avanzado.
La respuesta de Blessd a estas graves acusaciones ha sido a través de sus redes sociales, coincidiendo con su participación en la gala del Balón de Oro 2025 en París.
Sin referirse directamente al caso, el artista publicó un mensaje pidiendo a sus seguidores no creer todo lo que circula en internet. “Dejen de creer todo lo que ven en las redes sociales, por favor, que yo lo único que hago es hacer música y así me gano la vida gracias a Dios sin hacerle mal a nadie”, escribió en su cuenta de Instagram. Esta estrategia de comunicación busca desestimar las acusaciones como simples rumores de redes, proyectando una imagen de artista enfocado en su trabajo y distanciado de la violencia, mientras la investigación judicial sigue su curso.
En resumenEl artista Blessd enfrenta una denuncia por presuntos delitos de secuestro y amenazas por parte de un imitador, quien detalla un violento encuentro con el equipo del cantante. La respuesta de Blessd ha sido indirecta, pidiendo a sus seguidores en redes sociales no creer en todo lo que se publica, una estrategia para gestionar la crisis de imagen mientras el caso permanece en la Fiscalía.