El exalcalde de Medellín, Daniel Quintero, enfrentó una nueva controversia pública tras la divulgación de fotografías que mostraban a su hermano, Miguel Quintero, posando con un reloj Rolex y junto a un automóvil Ferrari. Las imágenes avivaron las denuncias por presuntos hechos de corrupción durante su administración.\n\nAnte la avalancha de críticas y acusaciones, Daniel Quintero utilizó sus redes sociales para desmentir categóricamente que su hermano poseyera dichos lujos, calificando la situación como una persecución política. En su defensa, el exalcalde aseguró que los objetos mostrados no eran lo que parecían y que las imágenes estaban sacadas de contexto. Sobre el reloj, afirmó de manera contundente: “El tal Rolex es un reloj chiviado que tuvo que buscar mi hermano en un cajón porque ni se acordaba de él”. Para respaldar esta afirmación, Esteban Restrepo, gerente de su campaña, publicó un video donde un experto confirma que el reloj no es auténtico. Respecto al Ferrari, Quintero explicó que la fotografía databa de 2019, antes de que asumiera la alcaldía, y que reflejaba “un vicio de montañero que tenía de tomarse fotos cada vez que le mostraban un carro bonito”. Sostuvo que le pidió a su hermano borrar esas imágenes para evitar especulaciones.
El exmandatario enmarcó el episodio en una campaña de desprestigio en su contra, afirmando: “Vendrán más y más ataques, más y más desesperados.
Estamos creciendo y ellos lo saben”.
Su estrategia de relaciones públicas se centró en la desacreditación directa de las pruebas y la victimización frente a lo que considera una persecución familiar.
En resumenFrente a las acusaciones sobre los supuestos lujos de su hermano, Daniel Quintero respondió negando la autenticidad y propiedad de los bienes, calificando el reloj como una imitación y la foto del Ferrari como antigua. Su defensa se basó en presentar la controversia como una persecución política en su contra.