El incidente, ocurrido mientras la artista se acercaba al público, generó un intenso debate sobre los límites del contacto físico entre celebridades y sus seguidores.

El episodio tuvo lugar durante el cierre de la primera etapa de su exitosa gira 'Las Mujeres Ya No Lloran World Tour'.

Como es habitual en sus presentaciones, la cantante colombiana se aproximó a las primeras filas para interactuar con sus fans. En ese instante, un asistente la tomó por la cintura y le dio varios besos en la mejilla, mientras otra persona también la sujetaba. La reacción de Shakira fue de evidente sorpresa, pero manejó la situación con profesionalismo: continuó cantando con una sonrisa, se apartó con calma y siguió con el espectáculo sin interrupciones. A pesar de su manejo de la situación, el video se difundió rápidamente, provocando una discusión con opiniones divididas. Un sector de los internautas calificó el acto como una falta de respeto y una invasión a su espacio personal, subrayando que la artista pareció incómoda. Por otro lado, un grupo de seguidores defendió al fanático, argumentando que se trata de un seguidor conocido por la cantante desde hace años.

Más allá de las justificaciones, el incidente reabrió la conversación sobre el consentimiento y los límites que deben existir en las interacciones entre el público y los artistas.