“Ustedes no tienen la culpa, pero a Javier González y a Gilberto Cárdenas les dije: ‘consíganme un buen sonidazo’, pero definitivamente con este sonido no puedo más”, expresó antes de despedirse con un “Que Dios los bendiga, hasta la próxima”.

El público reaccionó con sorpresa y decepción, y el silencio se apoderó del recinto por varios minutos. Sin embargo, la tensión se rompió cuando el personal de tarima anunció la frase “Pásenla por inocentes”, revelando que todo era una broma relacionada con el Día de los Santos Inocentes. Inmediatamente, el artista regresó al escenario entre la algarabía de los fanáticos, quienes pasaron del desconcierto al alivio y la diversión. El propio cantante compartió posteriormente el video del momento en sus redes sociales, confirmando que la “inocentada” había sido un éxito y que el público “volvió a caer”.