Lo que comenzó como una broma entre fanáticos escaló a un nivel que incomodó al cantante.
Ante la catarata de memes, Wisin reaccionó públicamente, dejando claro que las comparaciones no le habían causado gracia y mostrando su enojo. Este episodio se convirtió en un claro ejemplo de cómo la exposición en redes sociales puede transformar un momento personal y familiar en un debate público, donde los límites entre el humor y la falta de respeto se vuelven difusos, y donde el protagonista no siempre recibe bien la creatividad de los usuarios.












