Nadie tiene la última palabra al respecto”, escribió Cediel en respuesta a un comentario, pidiendo respeto por su dolor y la memoria de su padre.

Su reacción fue apoyada por muchos seguidores, quienes argumentaron que no existe un manual para sobrellevar una pérdida y que juzgar desde afuera es inapropiado.

Este episodio evidenció la tensión existente entre la exposición mediática de las figuras públicas y las expectativas sociales sobre cómo deben manifestarse las emociones íntimas.