El tema se volvió tendencia rápidamente en plataformas digitales, generando un debate con opiniones divididas.

Mientras algunos defendieron la libertad de expresión del artista en el marco de una disputa musical, otros criticaron el uso de la vida privada de una figura pública para generar controversia. A pesar del revuelo y de que su nombre fue el centro de la discusión, Luisa Castro optó por no emitir una respuesta oficial, manteniendo silencio frente a los rumores que se difundieron a raíz de la transmisión del rapero.