Tras el fallecimiento de su padre el 20 de diciembre, quien padecía Párkinson, Cediel compartió imágenes en Instagram junto a su madre y hermanas posando cerca del féretro. Aunque muchos seguidores expresaron su solidaridad, otros cuestionaron la decisión, calificándola de inapropiada.

La controversia escaló cuando Tuti Vargas, sin nombrar directamente a Cediel, cuestionó la necesidad de exponer un momento tan íntimo: “¿cómo carajos hay tiempo, disposición y energía para subir una foto?”.

Vargas argumentó que momentos así “deberían permanecer fuera del alcance de las redes sociales”.

La respuesta de la familia Cediel fue contundente.

Jessica escribió en sus historias: “Cada quien vive el duelo a su manera.

Nadie tiene la última palabra al respecto”.

Fue más directa con Vargas al decirle: “Señora, deje de ser atrevida. Con el dolor de mi familia y con la memoria de mi padre no se meta”. Su hermana Melissa fue aún más dura, acusando a Vargas de “bullying con el dolor ajeno” y de falta de empatía: “Controle la única neurona que le queda en el cerebro antes de hablar y formar un espectáculo con el dolor de mi familia”. Este enfrentamiento público dividió opiniones, con algunos defendiendo la libertad de Cediel para expresar su duelo y otros apoyando la crítica sobre la sobreexposición en momentos de vulnerabilidad.