Posteriormente, el propio Yeferson confirmó la gravedad de la situación en un video: “Llevo dos días hospitalizado y casi me muero porque me falló el corazón. Ya en media hora me van a hacer una cirugía chiquita en el corazón”.

La intervención fue exitosa, según confirmó su hermana Cintia, quien aseguró que “todo salió 10/10” y que su hermano se encontraba estable y en observación.

Su pareja, Carolina Gómez, atribuyó la emergencia a un “sobre exceso de estrés” y a una rutina de trabajo exhaustiva que incluía dormir de manera irregular. Según Gómez, esta experiencia sirvió como un llamado de atención para que el influenciador ajuste su estilo de vida. La comunidad digital reaccionó masivamente con mensajes de aliento y consejos para que adopte hábitos más tranquilos, con comentarios como: “Dios te cuide siempre, ahora nada de estrés ni excesos”. Este episodio puso de relieve no solo la vulnerabilidad del influenciador, sino también un debate más amplio sobre las presiones y el desgaste asociados a la vida pública en la era digital.