La tensión aumentó cuando su madre, presente tras bastidores, le suplicó que detuviera el show para proteger su vida.

El cantante fue retirado momentáneamente para recibir atención de urgencia y consumió azúcar para recuperar energía. Aunque logró finalizar la presentación, el episodio lo marcó profundamente, llevándolo a reforzar el acompañamiento médico para su siguiente concierto en Bogotá.

Al compartir esta experiencia en una plataforma de streaming masiva, Balvin humanizó su figura y abrió un diálogo sobre las extremas presiones físicas y mentales que enfrentan los artistas en giras de gran formato.