La reacción del público fue inmediata y polarizada.

Un sector criticó duramente a Cediel, acusándola de “capitalizar la muerte de su papá” y de exponer un momento de dolor de manera inapropiada. Por otro lado, un número considerable de seguidores defendió su derecho a vivir el luto a su manera, argumentando que las redes sociales se han convertido en un espacio legítimo para procesar y compartir el dolor. La propia presentadora acompañó las imágenes con mensajes emotivos, describiendo a su padre como su “primer amor” y expresando el profundo vacío que su partida le dejó.

“Hoy no te digo adiós, papi, sino hasta pronto”, escribió en una de las publicaciones.

Este episodio refleja la creciente tensión sobre cómo las figuras públicas gestionan su vida personal en plataformas digitales, donde cada acción es sometida al escrutinio masivo. La discusión plantea interrogantes sobre si existen normas no escritas para el duelo en línea y si la visibilidad mediática obliga a las celebridades a gestionar su dolor de una forma diferente al resto de la sociedad.