“A ustedes, mis fans, que ya son mucho más que eso, gracias por darme cada día una fuerza extraordinaria que desconocía, por acompañarme en todas las batallas que exigía esta hazaña”, escribió.

La publicación también recordó la larga trayectoria detrás de su éxito, describiendo la gira como un “sueño que se soñó hace treinta años”. Un momento central de su mensaje fue la dedicatoria a sus hijos, Milan y Sasha, a quienes describió como sus “grandes maestros”. La artista destacó la participación de ambos en el escenario del Estadio José Amalfitani el 9 de diciembre, donde interpretaron junto a ella la canción “Acróstico”, un instante que se viralizó y simbolizó la importancia de su familia en su proceso de sanación y empoderamiento. La gira, que continuará en 2026 por Europa, Asia y Medio Oriente, se consolidó no solo como un éxito de taquilla, sino como un fenómeno cultural que representó el resurgimiento personal y profesional de la cantante.