Posteriormente, la propia Shakira compartió su gratitud en sus plataformas, calificando la experiencia como “mágica” y expresando el orgullo que siente por sus hijos. Esta presentación no solo reforzó el significado personal de la canción, sino que también consolidó la imagen de la artista como una madre comprometida, capaz de integrar su vida familiar y su carrera de una manera pública y conmovedora.