Durante una entrevista, la influenciadora expresó su respaldo al expresidente Álvaro Uribe y su rechazo al actual gobierno, declaraciones que rápidamente se viralizaron y dividieron opiniones.
Aunque el origen de sus comentarios fue una entrevista y no una publicación directa en sus redes, el impacto y la discusión posterior se desarrollaron enteramente en el ámbito digital.
Duke reveló por primera vez su inclinación política, dejando claro que su apoyo se alinea con la corriente del uribismo y que esta postura definirá su voto en las elecciones de 2026. Sus declaraciones generaron una avalancha de reacciones, con usuarios que aplaudieron su sinceridad y otros que la criticaron duramente por su posición. El nombre de la influenciadora se volvió tendencia, y el debate abarcó desde cuestionamientos sobre la responsabilidad de las figuras públicas al opinar de política hasta defensas de su derecho a la libre expresión. Este episodio demostró cómo las opiniones de personalidades del entretenimiento digital pueden trascender su contenido habitual de estilo de vida y belleza para incidir en la conversación política nacional, generando un significativo revuelo entre sus millones de seguidores y el público en general.







