Hermano, ya vamos por ti”.

Horas antes, había publicado una imagen de un pájaro que interpretó como una señal premonitoria del bienestar de su hermano. Días después de su liberación, el propio Miguel Ayala reapareció en sus redes sociales con un mensaje de gratitud, completando un ciclo de comunicación digital que acompañó tanto la angustia de su desaparición como la alegría de su regreso.