La noticia cobró mayor relevancia mediática debido a una polémica paralela que se desató en redes sociales.

Usuarios comenzaron a vincular el atentado, sin pruebas, con la DJ Marcela Reyes, con quien Murillo había tenido una sonada ruptura de amistad semanas atrás.

Esta situación generó una ola de señalamientos y especulaciones, que Murillo calificó como “dañinas y peligrosas”.

La influenciadora se declaró “perseguida y juzgada sin pruebas”, resaltando cómo las discusiones en el entorno digital se habían transformado en un riesgo real para su seguridad.

Su decisión de permanecer fuera de Colombia, según afirmó, es por ahora definitiva, mientras se esclarecen los hechos.