Estas acusaciones alimentaron las críticas en redes sociales, donde miles de usuarios expresaron su descontento. Ante la ola de ataques, Bosch decidió enfrentar la situación y compartió en su cuenta de Instagram capturas de pantalla de los mensajes recibidos, que incluían insultos y deseos de muerte. En una publicación, la nueva reina de belleza escribió un poderoso mensaje: “En los últimos días he recibido insultos, ataques e incluso deseos de muerte por una sola razón: porque gané.

Aunque estos ataques duelen, no me definen”. Con firmeza, añadió: “No voy a retroceder, no voy a esconderme y no voy a pedir permiso para brillar.

A quienes sí creen en mí, a quienes me abrazan con palabras de amor y orgullo, GRACIAS.

Su luz me sostiene”. Su postura fue interpretada como un acto de valentía y un llamado a detener la violencia digital, reafirmando su compromiso de usar su plataforma para defender a las mujeres.