No obstante, una de sus publicaciones desató otra polémica: la compra de un piano de cola blanco para su hija, cuyo valor, según los artículos, podría superar los 50 millones de pesos. La adquisición del instrumento dividió opiniones: algunos lo consideraron una inversión natural para una familia de músicos, mientras que otros lo calificaron como un “exceso” o un gasto innecesario para una bebé de menos de un mes, generando una amplia discusión sobre el lujo y la crianza.