El cantante de música popular Giovanny Ayala ha utilizado sus redes sociales para emitir un desesperado llamado por la liberación de su hijo, Miguel Ayala, secuestrado en el departamento del Cauca. Sus publicaciones han generado una ola de solidaridad nacional y han puesto de relieve la angustia que vive su familia. En una serie de mensajes cargados de emotividad, Giovanny Ayala ha transformado sus plataformas digitales en un canal para expresar su dolor y solicitar ayuda. Visiblemente afectado, el artista compartió videos y textos en los que implora por la vida de su hijo de 21 años, a quien describe como “un muchacho lleno de sueños”, y la de su mánager, Nicolás Pantoja, también retenido. En una de sus declaraciones más sentidas, Ayala se dirigió directamente a los captores: “les pido, por favor, que ellos no están en esta guerra”.
Su clamor escaló hasta hacer un llamado directo al presidente Gustavo Petro para que ordene el despliegue de las fuerzas especiales del Gaula, la Policía y la Sijín. La angustia del cantante se ha hecho palpable en frases como: “El reloj se paró.
Mis días no han sido iguales, no sé si es de día o de noche”. Además, ha pedido prudencia a los medios y al público, subrayando que la situación no es motivo de burlas: “Esto no son memes. Esto es la vida real.
Hoy me pasó a mí, mañana puede ser cualquiera”.
La comunidad artística ha respondido con solidaridad; figuras como Jessi Uribe y Yeison Jiménez han replicado los mensajes y expresado su apoyo. Jiménez manifestó su indignación: “me da mucha cag… lo que está pasando y de mi parte la verdad me encuentro muy conmocionado con el tema porque no está bien que ahora los seres humanos nos hayamos vuelto un cheque para los bandidos”. Mientras tanto, la familia organizó una velatón y una eucaristía en Villavicencio para orar por el pronto regreso de los jóvenes.
En resumenGiovanny Ayala utilizó sus redes sociales como una plataforma para expresar su angustia, suplicar por la vida de su hijo Miguel, solicitar la intervención de las autoridades y el presidente, y agradecer la solidaridad de colegas y seguidores, convirtiendo su dolor personal en un clamor nacional por la libertad.