Este encuentro puso fin a años de especulaciones sobre una supuesta rivalidad, alimentada por su conexión pasada con el cantante Christian Nodal.

Las dos artistas coincidieron por primera vez en un evento público y, lejos de evitarse, mostraron una actitud cordial y relajada.

En videos difundidos en redes sociales, se les observa sonriendo, conversando e incluso bromeando sobre la expectativa que generaba su encuentro. La imagen de ambas juntas fue interpretada por fanáticos y medios como un gesto de madurez y un claro mensaje contra las narrativas que tienden a enfrentar a mujeres en la industria del entretenimiento. Durante años, la prensa y los seguidores de Nodal las habían posicionado en bandos opuestos como “la ex” y “la ex posterior”. Sin embargo, Cazzu ya había manifestado previamente su admiración por la carrera de Belinda y su deseo de conocerla sin conflictos artificiales de por medio. En la gala, ambas fueron homenajeadas por su impacto en la música y la cultura.

Belinda lució un vestido rojo, mientras que Cazzu optó por un atuendo oscuro, fiel a su estética trap.

El encuentro fue celebrado masivamente en redes sociales, donde los usuarios destacaron el profesionalismo de ambas y aplaudieron el gesto como un ejemplo de sororidad en una industria a menudo competitiva.