La controversia comenzó cuando Cruz empezó a recibir mensajes alertándola sobre un video viral en el que, según los comentarios, “se veía fatal” o “mal parqueada”.

Intrigada, la presentadora investigó y descubrió que se trataba de una entrevista reciente. Aunque ella no notó nada fuera de lo común, la situación la llevó a reflexionar sobre la presión estética que enfrenta.

En una serie de publicaciones, Cruz cuestionó directamente a sus críticos: “¿Bien parqueada es que a mis 46 años me vea como una niña de 25? ¿Con una piel perfecta, humectada, sin arrugas, sin que se me haya descolgado nada?”.

Con total sinceridad, habló sobre su realidad física, admitiendo tener “manchas”, “rosácea” y signos naturales del paso del tiempo.

“Obviamente se me está descolgando la piel”, afirmó.

La presentadora explicó que su apariencia también es reflejo de un año laboral intenso, que le ha impedido descansar adecuadamente.

“Me veo cansada, me veo agotada… pues esto es lo que hay”, reconoció, normalizando el envejecimiento.

Su mensaje concluyó con una pregunta retórica que resonó fuertemente en su audiencia: “¿O sea, las personas que trabajamos en televisión no tenemos derecho a envejecer? ¿Tenemos que vernos perfectos todo el tiempo?”.

La respuesta de sus seguidores fue mayoritariamente de apoyo, agradeciendo su transparencia y defendiéndola de comentarios injustos.