En el adelanto del programa, se observa a Kardashian visiblemente afectada al recibir la noticia tras someterse a una resonancia magnética de rutina.

“Había un pequeño aneurisma”, expresó, añadiendo que los especialistas le explicaron que “los aneurismas pueden ser provocados por el estrés”.

La revelación puso en perspectiva las dificultades personales que enfrentó en los últimos años, no solo por la ruptura de su matrimonio de siete años, sino también por la presión de sus estudios de derecho y sus múltiples compromisos empresariales. En una entrevista en el pódcast ‘Call Her Daddy’, Kardashian profundizó sobre la toxicidad de su relación final con West, afirmando: “Llegué a tener miedo de convivir con West.

Creo que cuando uno envejece, ya no tolera esa mierda”.

Además, relacionó el estrés con la reaparición de la psoriasis, una condición de la piel que padece. Un aneurisma cerebral es una protuberancia en una arteria del cerebro que, en caso de ruptura, puede causar una hemorragia grave. La confesión de Kardashian generó una ola de apoyo en redes sociales y abrió un diálogo sobre el impacto físico que pueden tener las presiones emocionales y la salud mental, incluso en figuras públicas aparentemente exitosas.