El cantante Joan Sebastián Alarcón Rozo, exparticipante de ‘La Voz Colombia’, conmovió al país con una serie de publicaciones en sus redes sociales en las que denunció una presunta negligencia médica horas antes de su fallecimiento. Sus mensajes, cargados de angustia y desesperación, se viralizaron rápidamente, generando una ola de indignación y un debate sobre la calidad de la atención en el sistema de salud. Alarcón, quien luchaba contra un cáncer de células renales en etapa avanzada, utilizó su cuenta de Instagram el 13 de octubre para relatar su experiencia en la Clínica Portoazul Auna de Barranquilla. En sus publicaciones, afirmó haber esperado más de 30 horas para ser atendido a pesar de su grave diagnóstico.
“¡Asesinos!
Clínica Portoazul Barranquilla.
30 horas esperando por ser atendido”, escribió.
Describió su situación como estar “tirado en una camilla oxidada desde las 5 a. m. hasta las 10:35 p. m., sin revisión ni tratamiento del dolor”.
El cantante fue contundente al responsabilizar a la institución por su desenlace: “Si algo me ocurre en los próximos días dentro o fuera de esta institución, hago responsable a la Clínica Portoazul y a todo su personal médico administrativo”.
Pocas horas después de estas denuncias, se confirmó su muerte.
La clínica emitió un comunicado rechazando los señalamientos y asegurando que el paciente recibió “atención integral y oportuna”, aunque reconoció que “hubo desafíos en la interacción médico-paciente”. El caso de Alarcón se convirtió en un símbolo de la lucha de los pacientes oncológicos por una atención digna, y sus últimas palabras en redes sociales resonaron como un llamado a la justicia.
En resumenHoras antes de fallecer por cáncer, el cantante Joan Alarcón denunció en sus redes sociales haber esperado más de 30 horas sin atención en una clínica de Barranquilla. Sus publicaciones se hicieron virales, generando indignación y un debate sobre negligencia médica, mientras la clínica negó las acusaciones.