Estos comentarios provocaron un rechazo generalizado en redes sociales, donde fueron calificados como actos de discriminación y racismo.

En respuesta, ‘La Jesuu’ decidió llevar el enfrentamiento al plano legal. El 9 de octubre, compartió en su perfil de Instagram una imagen del documento que radicaba la denuncia ante la Fiscalía, acompañada de un mensaje contundente: “El racismo se enfrenta, se denuncia y se acaba”. La publicación reafirmó su postura de no tolerar discursos de odio y humillación basados en la apariencia física o la identidad. La situación se complicó aún más con la intervención de Juliana Calderón, hermana de Yina, quien lanzó advertencias contra ‘La Jesuu’, insinuando un posible enfrentamiento físico. Según el Código Penal colombiano, los actos de racismo o discriminación pueden acarrear penas de hasta 36 meses de cárcel, lo que subraya la gravedad de la denuncia. Este caso ha reavivado el debate sobre los límites de la libertad de expresión y la responsabilidad de las figuras públicas en el entorno digital colombiano.