“La empresa de ‘Juanpis’ nunca me hizo un contrato formal, a mí me pagaban por cuentas de cobro 200.000 pesos por ‘show’”, declaró el actor en un video de TikTok. En respuesta, Alejandro Riaño abordó el tema en una transmisión en vivo, donde explicó que la desvinculación de Vargas se debió a que este compartía contenido en sus redes personales que contradecía los valores del programa. Riaño mencionó específicamente publicaciones relacionadas con el consumo de drogas: “Contenido con temas de drogas en vivo, montando videos en sus historias, como: ‘Acá, acabamos de consumir popper’, trabado con mujeres atrás”. Según el comediante, el equipo de producción se sintió incómodo, ya que el proyecto promueve el respeto a la mujer y rechaza el consumo de sustancias.
Por su parte, Vargas reaccionó a las declaraciones de Riaño, agradeciendo la oportunidad laboral pero negando las acusaciones.
“Quiero hacer este video con el fin de dejar este capítulo cerrado, aclarando que yo no soy la persona que él dice, intentando dañar mi imagen”, expresó.
El enfrentamiento generó un debate en redes sobre las condiciones laborales en la industria del entretenimiento digital y la coherencia que las marcas exigen a sus colaboradores.













