¿Estamos haciendo algo malo?”.

Inmediatamente después, una de las lámparas del equipo de producción se movió y cayó, generando pánico entre los presentes.

Cossio, visiblemente afectado, describió sentir “una sensación extraña en el pecho”.

Aunque el video acumuló millones de reproducciones, la reacción del público fue mayoritariamente negativa. Los críticos acusaron a Cossio de trivializar un lugar de duelo nacional y de utilizar el dolor colectivo para generar contenido viral. “Ese lugar es sagrado, no un escenario para ganar vistas”, fue uno de los comentarios representativos de la indignación general.