El creador de contenido Yeferson Cossio desató una intensa polémica en redes sociales al publicar un video en el que realizaba una sesión con una tabla ouija en las ruinas de Armero, Tolima. El lugar, campo santo y sitio de memoria de la tragedia de 1985 que dejó más de 23,000 muertos, fue el escenario de una “investigación paranormal” que muchos internautas calificaron como una falta de respeto. En la grabación, publicada el 5 de octubre, Cossio aparece junto al DJ Dani Trespalacios intentando establecer contacto con supuestas entidades espirituales. El momento de mayor tensión ocurrió cuando el influenciador utilizó la tabla ouija, preguntando: “¿Están molestos de que estemos aquí?
¿Estamos haciendo algo malo?”.
Inmediatamente después, una de las lámparas del equipo de producción se movió y cayó, generando pánico entre los presentes.
Cossio, visiblemente afectado, describió sentir “una sensación extraña en el pecho”.
Aunque el video acumuló millones de reproducciones, la reacción del público fue mayoritariamente negativa. Los críticos acusaron a Cossio de trivializar un lugar de duelo nacional y de utilizar el dolor colectivo para generar contenido viral. “Ese lugar es sagrado, no un escenario para ganar vistas”, fue uno de los comentarios representativos de la indignación general.
En resumenLa sesión paranormal de Yeferson Cossio en Armero encendió un acalorado debate sobre los límites éticos de los creadores de contenido, cuestionando el uso de lugares de tragedia histórica como escenarios para el entretenimiento y la búsqueda de viralidad.